Cal Escori

Cal Escori es un proyecto de turismo rural que quiere ofrecer todo un abanico de propuestas relacionadas con el mundo rural y el entorno del Penedès y Camp de Tarragona.

Además del alojamiento y una estancia agradable en Cal Escori, casa solariega del pueblo de Masllorenç, recientemente remodelada, donde disfrutaremos del ambiente y elementos que caracterizaban la sociedad rural catalana del siglo XIX, también ofrecemos cuatro salas diferentes en cuanto a arquitectura, decoración y ambiente, donde proponemos la posibilidad de hacer comidas para grupos, charlas, exposiciones, cursos y eventos sociales.

También queremos ofrecer estancias de fines de semana, donde poder realizar visitas guiadas a los espacios más representativos del Cister, de la Tarragona Romana, cursos de fotografía y excursiones y salidas de naturaleza por el entorno de la sierra del Montmell y los altos valles del río Gaià.

En Cal Escori estaremos en la calle mayor de Masllorenç, pequeño pueblo situado entre las comarcas del Alt Camp, el Tarragonès y el Baix Penedès, al que pertenece administrativamente. El pueblo, es uno de los pocos lugares de la comarca, que no se ha visto afectado por el boom inmobiliario de los últimos años, manteniendo la estructura de pueblo y siendo un rincón donde se respira tranquilidad y al mismo tiempo, encontraremos un clima agradable fuera del bochorno marino y de los calores de tierra adentro. El hecho de estar situado entre las tres comarcas, permite hacer salidas a lugares muy variados haciendo pequeños desplazamientos. La reciente inauguración del nuevo trazado de la carretera C-51, entre Valls y el Vendrell, permite hacer el trayecto de forma cómoda y en pocos minutos, siendo ahora de 10 minutos para ir al Vendrell y 15 a Valls.

Con todo, el objetivo principal del proyecto, es hacer que la estancia en Cal Escori sea agradable, diferente y enriquecedora, ofreciendo información importante del entorno y de las posibilidades de realizar actividades de todo tipo, adaptadas a los gustos y necesidades personales de los visitantes.

Cal Escori, es una gran casa solariega situada en la calle Mayor de Masllorenç, al lado de la iglesia y que datamos a finales del 1700. El edificio, recibió sucesivas modificaciones y ampliaciones como hemos podido comprobar mientras efectuábamos las obras de adaptación a los nuevos tiempos y normativas. A finales de 1800, la casa ya pertenecía a la familia Magrinyà, nuestros antepasados, habiendo llegado hasta nuestros días numerosa documentación, cuadros y fotografías. El edificio, estaba adaptado a las diferentes necesidades de la época y de la vida alrededor del campo, y en consonancia a una familia acomodada, propietaria de muchos jornales de tierra alrededor de Masllorenç.

Así, encontramos elementos que se han mantenido inalterados, como la prensa de aceite y cinco grandes lagares alicatados, que incluso tienen su nombre propio. La sala de las arcadas, donde aún se mantiene en perfecto estado de funcionamiento un antiguo horno de leña en bóveda circular, también la báscula y balanzas de pesar el grano y todo tipo de utensilios del campo de aquella época. Uno de los elementos a destacar es la bodega en bóveda de cañón debajo de la casa, con los raíles y toneles de vino.

El edificio, que ha sido adaptado como casa de turismo rural, manteniendo las estructuras y los elementos más destacados, pero añadiendo todo lo necesario para dar respuesta a las exigencias y necesidades de nuestra sociedad, dispone de habitaciones dobles con baño , la cocina comedor con algunos de los elementos conservados como la pila de piedra trabajada por canteros del pueblo, la cocina de hierro fundido. La casa también dispone de una gran terraza con piscina, zona ajardinada y diferentes salas, tanto de ambiente antiguo como moderno pero adaptadas para realizar diferentes actividades y todo decorado con elementos y utensilios que había en la casa. Así, encontraremos vajillas y cristalerías, molinillos, morteros, ropa blanca de hilo y los muebles de aquella época.

Un ejemplo de la actual restauración ha sido el desván, que manteniendo las antiguas vigas de madera y los ventanales en vuelta, se han reconvertido en una gran sala que permite realizar actividades como cursos, charlas y conferencias.

Toda la casa respira un ambiente de tranquilidad y luz, que invita a pasear pausadamente por sus rincones.